Datos y Estudios
1-Evitar la quema de basura y llantas, así como el uso de cohetes artificiales.
3- Reciclar la basura.
4- Cuidar los
bosques, no provocar incendios
ni destruir las zonas verdes de la ciudad.
5- No derrochar agua.
6- No arrojar productos químicos que perjudiquen plantas, animales que se alimentan de ellas y el agua de los subsuelos.
7- Controlar el riego de patios y jardines.
8- Clasificar todos nuestros desperdicios de modo que puedan reciclarse: vidrio, papel, cartón, latas, trapos.1) Dictar leyes de prevención de la contaminación, que obliguen a las industrias a implementar un plan de reducción de la generación de residuos y de utilización de materias primas tóxicas.
2) Garantizar y estimular el acceso público a la información.
3) Implementar políticas para extender la responsabilidad del fabricante de un producto.
4) Prohibir o eliminar progresivamente los productos tóxicos. Estas medidas son básicas para evitar la contaminación.
5) Crear centros de producción más limpia que proporcionen apoyo técnico y proveer fondos para la investigación en tecnologías más limpias.
6) Influir en el mercado, favoreciendo el consumo de productos limpios y comprando productos más limpios para uso en las dependencias de gobierno.
Jujuy: En la Quebrada de
Humahuaca, declarada Patrimonio de la Humanidad en 2003, no hay centros de disposición de residuos, y la basura
va a parar a cursos de agua o permanece a cielo abierto. En la capital, 120
toneladas diarias son arrojadas en celdas de emergencia, en una finca a 20
kilómetros, donde también lo hacen otros municipios.
Mendoza: El humo de vehículos y fábricas forma una capa de smog sobre la ciudad de Mendoza, que se estaciona sin moverse. Esto agrava las enfermedades de las vías respiratorias, en especial el asma bronquial, cuyo índice de mortalidad es bastante alto.
Chubut: ríos, arroyos y lagos, jaqueados. Aunque la situación no es grave, preocupa el estado del Río Chubut, el más importante de la provincia, por líquidos cloacales mal tratados y residuos industriales, sobre todo de las pesqueras. La misma causa afecta al arroyo Esperanza y al lago Rosario.
Corrientes: químicos y residuos
cloacales. En algunas ciudades, los residuos cloacales desaguan en lagunas o
canales, porque la concesionaria de la red aún no construyó
plantas de tratamiento. Los ríos también reciben el agua de las arroceras
fumigadas con productos químicos.
Catamarca: efectos de una mina de oro. Hay serias denuncias contra la mina de oro de Bajo La Alumbrera, por posibles filtraciones de ácidos hacia ríos y arroyos de Amanao y Vis, que provocan graves daños en la fauna y la flora. Se sospecha que también afectan napas subterráneas.
Misiones: tóxicos sobre el Paraná:
A pesar de las sanciones y las denuncias ante la Justicia, las autoridades aún
no lograron impedir que Pastas Celulósicas Piray SA arroje residuos tóxicos sin
tratar al río Paraná, donde forman una maloliente espuma. De esas aguas se
abastecen muchos pueblos y ciudades.
Empresas que
cuidan al medio ambiente
| Trabajo Verde |
FEMSA:
En FEMSA, están comprometidos con el cuidado del medio ambiente, por ello, buscan integrar criterios de desarrollo sostenible en la totalidad de sus decisiones y procesos de negocio. Es así que enfocan sus esfuerzos en temas relacionados con la disponibilidad de agua potable en las comunidades, la reforestación y limpieza de cuerpos de agua; el manejo adecuado y reciclaje de desechos; el desarrollo de procesos y empaques amigables con el medio ambiente, así como la optimización del consumo de energía en nuestras operaciones y cadena de valor.
En FEMSA, están comprometidos con el cuidado del medio ambiente, por ello, buscan integrar criterios de desarrollo sostenible en la totalidad de sus decisiones y procesos de negocio. Es así que enfocan sus esfuerzos en temas relacionados con la disponibilidad de agua potable en las comunidades, la reforestación y limpieza de cuerpos de agua; el manejo adecuado y reciclaje de desechos; el desarrollo de procesos y empaques amigables con el medio ambiente, así como la optimización del consumo de energía en nuestras operaciones y cadena de valor.
Nestle:
La empresa alimenticia Nestlé integra entre sus nuevos
proyectos un extenso plan de desarrollo sostenible. Está trabajando para que en
2015 se vean los frutos de sus iniciativas encaminadas a respetar el medio
ambiente.Para la elaboración de sus productos, Nestlé emplea grandes cantidades de energía, agua y materiales industriales para los envases, como recursos básicos. La idea es reducir el consumo de estos elementos al máximo, y emplear fuentes sostenibles de obtención.
En 2006 elaboró un Informe sobre Gestión del Agua en el que se comprometía a minimizar el volumen de agua utilizada para la producción de alimentos y bebidas. También cuidaría que las aguas residuales generadas estuvieran limpias. El respeto de los recursos hídricos durante su actividad industrial y la combinación con agricultores para la promoción del acceso y conservación del agua, están entre sus prioridades.
Su objetivo más ambicioso es conseguir de aquí a dos años reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.Trataran de consumir menos de la energía que emplean actualmente. El 10% de sus fábricas no generarán residuos contaminantes y reducirán la extracción de agua por tonelada casi a la mitad.
Gefco:
El Grupo GEFCO ha colocado el desarrollo sostenible dentro de los fundamentos de su estrategia de desarrollo y fijó como objetivo mantener una huella ecológica constante.
En este sentido,
la Compañía ha identificado tres grandes objetivos que concuerdan con su visión
del desarrollo sostenible como fuente de progreso: el respeto por los recursos
naturales para lograr controlar su consumo; la reducción de los impactos de la
actividad de la empresa sobre el medio ambiente; y, por último, la gestión del
medio ambiente.
Novartis:
En 2010, las
actividades de Novartis relacionadas con el medioambiente se centraron en
mejorar la eficiencia energética y reducir las emisiones de dióxido de carbono.
Ellos dijeron que: Creemos que la protección del medio
ambiente es un valor en los negocios. Adoptamos un enfoque preventivo,
esforzándonos por hacer un uso eficiente de los recursos naturales y por
minimizar el impacto medioambiental de nuestras actividades y productos.
Aquí les mostraremos y explicaremos cuanto tardan en descomponerse los elementos.
1 año: Es lo
que tarda en degradarse el papel, compuesto básicamente por celulosa. Pero
tiene otros componentes más difíciles de “digerir” por la naturaleza. Si queda
sobre tierra y llueve mucho, se degrada antes. Aunque siempre será mejor
reciclarlo para evitar la deforestación.
5 años: Es lo
que tarda en desaparece un chicle. Además, por acción del oxígeno, se vuelve
duro. Con tiempo, varios años, se desquebraja y desaparece.
10 años: Las
latas de aluminio (refrescos, zumos, etc.). Una lata tiene acero recubierto de
barniz y de estaño. Se necesita mucha lluvia y humedad para que el óxido la
cubra totalmente y, después, desaparezca. Además, el aluminio es un material
que se puede recuperar casi por completo.
Los vasos
desechables de polipropileno (que contaminan menos que los de poliestireno)
también tardan una década en degradarse.
30 años: Los
envases tetrabrik están compuestos en un 75% por celulosa, un 20% por
polietileno puro de baja densidad y un 5% de aluminio. Lo que tarda más en
degradarse es el aluminio. La celulosa, al aire libre, desaparece en poco más
de un año.
Las lacas y
espumas también tardan varias décadas. Su estructura metálica hace que resistan
a la degradación natural.
100 años: Los
mecheros, de acero y plástico, pueden tardar un siglo en desaparecer. El
plástico, sobre todo. Es muy contaminante y no se degrada fácilmente. Además,
algunos modelos contienen mercurio y otros zinc, cromo, arsénico, plomo o cadmio.
El plástico y las pilas, son los peores desechos
500 a 1000 años: Las pilas, pueden ser muy contaminantes. Con un peligro añadido. Según estudios especializados, una pila de mercurio puede contaminar 600.000 litros de agua, una de zinc-aire, 12.000 litros, una de óxido de plata, 14.000 litros, y una pila común, 3.000 litros.Las botellas de plástico son los objetos más contaminantes. La mayoría están fabricadas con tereftalato de polietileno (PET), un material que los microorganismos no pueden atacar.
4.000 años: Las botellas de vidrio pueden ser testigos de excepción del paso de todo ese tiempo. Son, en cualquiera de sus formatos, objetos muy resistentes. Con un golpe, se rompen, sí, pero esos pequeños trocitos permanecen en la naturaleza casi para toda la eternidad. Al menos, para la eternidad de nuestra vida, la de nuestros nietos, biznietos… Además, es reciclable al 100%.
150 y 300 años: Las bolsas de plástico tardan unos 150 años en degradarse. Por eso es importante reutilizar bolsas de tela o cartón una y otra vez o, en todo caso, usar bolsas de bioplástico que se degradan de forma natural.
Las zapatillas pueden estar compuestas de cuero, tela, goma y espumas sintéticas. Tienen, por tanto, varias etapas de degradación. Lo primero que desaparece son las partes de tela o cuero. Los materiales sintéticos no desaparecen, sólo se reducen.
Las muñecas también son objetos de plástico y tardan en desaparecer. Los rayos del Sol logran dividir estos objetos en moléculas pequeñas, un proceso que puede durar cientos de años.



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